Amores Santos: un documento que mostrará la hipocresía de la Iglesia en cuanto a la homosexualidad.


Casi 500 horas de grabaciones, en las que un actor mantiene cibersexo gay con sacerdotes, religiosos y pastores de distintas confesiones cristianas y de una treintena de países, fundamentalmente de Brasil y algunos del Vaticano. Ésta es la temática de Amores santos, dirigida por el periodista Dener Giovanini y que verá la luz en enero del próximo año.
En el documental aparecen cientos de religiosos católicos, evangélicos, anglicanos y de distintas ramas del protestantismo manteniendo sexo virtual frente a su webcam, así como los archivos de sus conversaciones con el actor en las redes sociales. En las imágenes, que han sido cuidadosamente tratadas para evitar que ninguno de los protagonistas sea reconocido, se ve cómo sacerdotes se quitan la sotana ante la cámara, quedándose en ropa interior.
Un intento de derribar el muro de silencio respecto al sexo, en la Iglesia, especialmente sobre la homosexualidad, pero también de denunciar "el discurso del odio y la homofobia" inserto en la mayoría de las religiones, dice el director. De hecho, el documental incluye testimonios de homosexuales víctimas de persecuciones o agresiones por motivos religiosos, de padres de familia que perdieron a sus hijos por esta persecución y de seminaristas preocupados por ser homosexuales o que fueron asediados en los seminarios.
La investigación previa a la filmación hizo ver, asegura el director, que "muchos de los religiosos que pregonaban ese discurso también eran homosexuales. Entonces decidimos contratar a un actor y le inventamos un perfil en Facebook para atraer religiosos".
Las escenas de sexo virtual se registraron en Estados Unidos, Italia, el Vaticano, España, Francia, Alemania, Países Bajos, Bélgica, Inglaterra, Costa Rica, México y Filipinas, hasta un total de 36 países.
Un obispo se levanta la sotana y muestra una braga roja de encaje. Un sacerdote aúlla y pide que le llamen "perra", "putita", mientras requiere que le orinen encima. Otro religioso se desnuda en su propia parroquia, delante de una talla de la Virgen María. Son monseñores, clérigos, párrocos, seminaristas... Son anglicanos, católicos, evangélicos, baptistas… Y todos acaban de la misma forma: con una eyaculación televisada a través de una 'webcam'.